Her (2013): Joaquin Phoenix y la IA, un tándem para la posteridad

 Puntuación: 10/10💫

Her es una obra maestra; pocas palabras necesita uno para describirla. Si lees este humilde blog, solo puedo decirte que la veas y tomes conciencia de que estás ante una de las mejores películas que nos ha dejado la historia del cine.

Podría hablar sin parar de por qué Her me ha maravillado tanto, pero voy a centrarme en dos cuestiones esenciales: el trabajo de Joaquin Phoenix y la capacidad visionaria del film respecto a la inteligencia artificial. Lo que consigue aquí el actor es sencillamente único: deja un papel para la posteridad y se reafirma como uno de los mejores intérpretes que ha dado la industria. Su trabajo es de esos que resultan casi imposibles de describir sin quedarse corto. Logra encarnar una vulnerabilidad tan íntima y una complejidad emocional tan sutil que uno siente que no está viendo a un actor, sino a una persona real desnudando su mundo interior. Phoenix no solo actúa: respira, duda, se quiebra y se recompone desde un lugar tan humano que la película entera se sostiene sobre la verdad que él aporta.

Pocos intérpretes poseen su capacidad para trascender el mero oficio; verlo es un auténtico regalo. Eso sí, es un actor que necesita una dirección precisa, alguien que sepa canalizar su intensidad. Ha caído alguna vez en la sobreactuación, a menudo por falta de contención desde la dirección. En Her, sin embargo, Spike Jonze lo sitúa en el punto exacto y le ofrece las herramientas para cargar sobre sus hombros una historia compleja y convertirla en algo profundamente personal y real.

En cuanto a la segunda cuestión, Her se convierte por momentos en una película inquietante. Asusta ver cómo predice, doce años antes, cosas que comienzan a ocurrir hoy con el surgimiento y el desarrollo de la inteligencia artificial. La película plantea una pregunta fundamental: ¿puede un ser humano mantener una relación afectiva con un sistema de inteligencia artificial? La respuesta la descubrirán al final del film; no se la destriparé. Lo que sí puedo asegurar es que Her no deja indiferente a nadie. Nos interpela más que nunca como miembros de una sociedad cada vez más dependiente de estas tecnologías. La conciencia, la muerte o la gestión de las emociones son solo algunos de los muchos y sugerentes temas que aborda.

No puedo hacer más que recomendarles que la vean y se dejen sorprender por una película que yo mismo me arrepiento de no haber descubierto antes.

Con gran valor,

Daniel Sabat






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