Dead Man's Wire (2026): este nuevo thriller de Gus Van Sant, basado en un caso real, aborda un suceso criminal de tintes surrealistas con gran originalidad y un control narrativo sensacional


Puntuación: 9/10💫

El legendario Gus Van Sant, responsable de títulos como Elephant o Descubriendo a Forrester, vuelve a la dirección con un thriller basado en un suceso real ocurrido en 1977 en Indianápolis. Alejándose de su habitual exploración de la adolescencia y la primera juventud, aquí se centra en Tony Kiritsis, un trabajador de clase obrera que, tras sentirse estafado por un banco, secuestra al hijo del presidente de la compañía. Lo hace mediante un dispositivo mortal: un alambre atado al cuello de la víctima conectado al gatillo de una escopeta, con el que exige visibilidad mediática para denunciar su caso.

Van Sant demuestra, una vez más, su dominio del oficio: en Dead Man’s Wire convierte una historia aparentemente sencilla en un relato tenso y sorprendentemente original. Destaca especialmente un ritmo narrativo que rehúye el frenetismo en favor de una construcción más contenida y precisa. A través de un montaje que alterna puntos de vista y movimientos de cámara, el director dota al conjunto de una verosimilitud muy efectiva. En este sentido, el recurso radiofónico —con Fred Temple como voz omnipresente desde la emisora local— no solo articula el relato, sino que añade una capa narrativa especialmente sugerente, acompañada además por una banda sonora memorable.

Montgomery y Skarsgård están impecables, apostando por la contención y el matiz, sin caer en excesos, lo que refuerza la credibilidad de un conflicto que fácilmente podría deslizarse hacia lo estridente. Sus interpretaciones no solo sostienen el pulso dramático, sino que encarnan, cada uno desde su registro, las tensiones latentes del relato. En esa línea, resulta especialmente interesante la aproximación de Van Sant al thriller: aunque parte de un material de gran carga dramática, introduce con sutileza elementos de extrañeza y un humor incómodo que descoloca y evita lecturas unívocas.

Es precisamente en ese equilibrio —que los actores manejan con precisión— donde emerge su mirada sobre la tantas veces manoseada dicotomía de la América de las oportunidades. Lejos de posicionarse de forma explícita del lado del obrero o del banquero, el director adopta una perspectiva más observacional, casi distante, que expone —y por momentos roza la caricatura— las contradicciones de ambos mundos sin imponer un juicio cerrado.

Casi obligada. Y aunque no vayáis a verla, os dejo un enlace a la playlist de la película, con voces como las de Labi Siffre o Roberta Flack.

Con gran valor,

Daniel Sabat


Dead Man’s Wire - Official Playlist - playlist by Row K Presents | Spotify

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